Chapter text
Reina-Valera 1909
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- 1 EL HOMBRE nacido de mujer, corto de días, y harto de sinsabores:
- 2 Que sale como una flor y es cortado; y huye como la sombra, y no permanece.
- 3 ¿Y sobre éste abres tus ojos, y me traes á juicio contigo?
- 4 ¿Quién hará limpio de inmundo? Nadie.
- 5 Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti: tú le pusiste términos, de los cuales no pasará.
- 6 Si tú lo dejares, él dejará de ser: entre tanto deseará, como el jornalero, su día.
- 7 Porque si el árbol fuere cortado, aun queda de él esperanza; retoñecerá aún, y sus renuevos no faltarán.
- 8 Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo,
- 9 Al percibir el agua reverdecerá, y hará copa como planta.
- 10 Mas el hombre morirá, y será cortado; y perecerá el hombre, ¿y dónde estará él?
- 11 Las aguas de la mar se fueron, y agotóse el río, secóse.
- 12 Así el hombre yace, y no se tornará á levantar: hasta que no haya cielo no despertarán, ni se levantarán de su sueño.
- 13 ¡Oh quién me diera que me escondieses en el sepulcro, que me encubrieras hasta apaciguarse tu ira, que me pusieses plazo, y de mí te acordaras!
- 14 Si el hombre muriere, ¿volverá á vivir? Todos los días de mi edad esperaré, hasta que venga mi mutación.
- 15 Aficionado á la obra de tus manos, llamarás, y yo te responderé.
- 16 Pues ahora me cuentas los pasos, y no das tregua á mi pecado.
- 17 Tienes sellada en saco mi prevaricación, y coacervas mi iniquidad.
- 18 Y ciertamente el monte que cae se deshace, y las peñas son traspasadas de su lugar;
- 19 Las piedras son desgastadas con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra: de tal manera haces tú perecer la esperanza del hombre.
- 20 Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; demudarás su rostro, y enviaráslo.
- 21 Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; ó serán humillados, y no entenderá de ellos.
- 22 Mas su carne sobre él se dolerá, y entristecerse ha en él su alma.