Chapter text
Reina-Valera 1909
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- 1 Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
- 2 Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; afligiste los pueblos, y los arrojaste.
- 3 Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
- 4 Tú, oh Dios, eres mi rey: manda saludes á Jacob.
- 5 Por medio de ti sacudiremos á nuestros enemigos: en tu nombre atropellaremos á nuestros adversarios.
- 6 Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.
- 7 Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, y has avergonzado á los que nos aborrecían.
- 8 En Dios nos gloriaremos todo tiempo, y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)
- 9 Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; y no sales en nuestros ejércitos.
- 10 Nos hiciste retroceder del enemigo, y saqueáronnos para sí los que nos aborrecían.
- 11 Pusístenos como á ovejas para comida, y esparcístenos entre las gentes.
- 12 Has vendido tu pueblo de balde, y no pujaste en sus precios.
- 13 Pusístenos por vergüenza á nuestros vecinos, por escarnio y por burla á los que nos rodean.
- 14 Pusístenos por proverbio entre las gentes, por movimiento de cabeza en los pueblos.
- 15 Cada día mi vergüenza está delante de mí, y cúbreme la confusión de mi rostro,
- 16 Por la voz del que me vitupera y deshonra, por razón del enemigo y del que se venga.
- 17 Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; y no hemos faltado á tu pacto.
- 18 No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
- 19 Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, y nos cubriste con sombra de muerte,
- 20 Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, ó alzado nuestras manos á dios ajeno,
- 21 ¿No demandaría Dios esto? porque él conoce los secretos del corazón.
- 22 Empero por tu causa nos matan cada día; somos tenidos como ovejas para el matadero.
- 23 Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre.
- 24 ¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
- 25 Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: nuestro vientre está pegado con la tierra.
- 26 Levántate para ayudarnos, y redímenos por tu misericordia.